Fútbol y lesiones poéticas

Marta, Paolo Guerrero, Riquelme, Endler, Messi, Zamorano, ¿pueden inspirar un poema? Hay una lucha atroz entre la academia y los comentaristas deportivos. Justamente por eso premiamos con el Nobel alternativo a Indran Amirthanayagam, el poeta de Sri Lanka más diplomático de todos y quien nació en Ceylán, un país que ya no existe. De pasada nos enteramos que Residencia en la Tierra de Neruda vio la luz en Ceylán junto con el té. En Poesíasinvergüenza, Tomás Hidalgo nos argenitiniza no solo el fútbol sino que también la poesía. Y en la Bitácora Ruculista, embrutecidos por la afición, no nos damos ningún pase, nos perdemos todos los goles y terminamos con un poema lesionado.

Poesíasinvergüenza:

Corazón de Carnicero
Ameba reventada sobre el placard, sigo,
Libre sin un duro y un receptáculo diáfano al margen de una conversación ligera, contigo.
Ensangrentado. Así es como se siente, extrirparlo de raíz, dolor fortuito.
¡Listo! lo tengo, empaquetado para llevar.
Paquete pesado como aquellas osamentas que gritan, No hay noche donde zafen, esa liviandad,
pero has llegado antes de tu encargo, Y no me has dejado guardarlo, es un ataúd que cruje, lo hemos vuelto a usar, el único usado que no espera, axioma de la existencia.
Espera, lo peso, le saco las arterias.

Corazón de carnicero, ¿Cuándo dejaré de sentirme prisionero?
Corazón de carnicero, ¿Cuándo parará esta sensación del eterno guerrillero?
Corazón de carnicero, ¿Me dirás que haré de terminar este sendero del extranjero?

Tomás Hidalgo – Chile

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