Enfermedades poéticas y otros padecimientos

Aquejados por diastasis, hemos otorgado el Premio Nobel (alternativo) al poeta chileno Raúl Zurita. Abrazado a las rocas, al mar y a las montañas, Zurita nos anima a sobrevivir entre el miedo y la poesía. En Poesíasinvergüenza Martina Hartwig reconoce que es una impostora y que, al final, el amor es una cuestión de paciencia. La Bitácora Ruculista da cuenta de la sífilis, la tuberculosis, la ceguera, la cirrosis, la depresión y las adicciones de tod@ poeta que se precie de tal.

Poesíasinvergüenza:

Luna Responde

Si alguien te preguntara cómo es que se ve la luna,
te dirían probablemente,
que el cabello ondulado le baja como cascadas por la espalda. 

Que la piel es obviamente traslúcida
y su rostro se enmarca en facciones
que compiten
con las más locas fantasías de Caravaggio. 

Si trataras de describirle a un niño
que la luna tiene una nariz aguileña,
las caderas anchas,
la espalda cubierta de lunares en todas las formas y tamaños,
que una cicatriz se esconde secreta bajo su barbilla
y sus dedos son demasiado pequeños
para alcanzar todas las escalas del piano

te diría entonces que no se trata de la luna
sino de una impostora. 

Y de impostora fui vestida,
año tras año.
Tomó meses, sino décadas
porque
qué es el tiempo sino una mentira,
verme a través de tus ojos

y encontrar que la armonía
se parece escandalosamente a lo monótono,
que el destino
se esconde bajo las más gruesas capas de obstinación 

Que el amor no es sino otra cosa que la paciencia
acompañada por el trazo amable
de tus dedos dibujando mi perfil.

Martina Hartwig Cabezas – Chile

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